Este martes 16 de noviembre, continuando con la actividad sobre la Transición en el Centro Cívico Torre del Agua, proyectaremos la película Siete días de enero, dirigida por Juan Antonio Bardem, y estrenada el 14 de noviembre de 1979.
El 24 de enero de 1977, militantes de ultraderecha entraron en un despacho de abogados laboralistas de CCOO, en la calle Atocha número 55, y acribillaron a las personas que se encontraban allí, todas ellas pertenecientes al PCE, en lo que se conoce como la “Matanza de Atocha”. Murieron cuatro abogados y un auxiliar del bufete. Siete días de enero describe lo ocurrido desde el 23 al 29 de enero en el agitado contexto socio-político de la Transición, marcado por acontecimientos que se presentan de forma sucinta al inicio de la película: manifestación pro-amnistía en la que cae abatido por disparos de fascistas el estudiante Arturo Ruiz (23 enero); secuestro del militar Villaescusa Quilis por el GRAPO (24 enero); muerte de la estudiante María Luz Nájera por un bote de humo en una manifestación, reunión de Suárez con miembros de la Comisión de los nueve (oposición democrática) y matanza de Atocha (24 enero); multitudinaria despedida en silencio de los asesinados en Atocha (26 de enero); asesinato de miembros de las fuerzas de seguridad por el GRAPO (28 enero); incidentes en el entierro de estos últimos y discurso televisado de Suárez anunciando la continuidad del proceso de reforma (29 enero).
Uno de los más interesantes aspectos del debate en torno a esta película es el planteamiento recogido en ella sobre la denominada “estrategia de la tensión”. Las lecturas de este acontecimiento son muy diversas. Hay autores que niegan su existencia como estrategia coordinada en España. Otros la aceptan como tal, pero en algunos casos, atribuyen su acción a la extrema derecha (con el objetivo de provocar una respuesta obrera y un clima de desestabilización que justificara un golpe de estado), tesis defendida en la película, mientras que otras interpretaciones ponen el acento en el beneficio que tal estrategia supuso para las fuerzas moderadas del franquismo que abanderaban las reformas, frente a las exigencias de las extremas derecha e izquierda, es decir, el miedo a la “involución” como motor de un cambio controlado desde el poder.
En todo caso, la Transición se construyó sobre los mimbres de oscuras tramas subterráneas para conquistar el poder, cosidas con el hilo de la impunidad. Mientras Miguel Ángel Saraiba, uno de los supervivientes de la matanza, fallecido en 2007, incluso en 2002, seguía atado al silencio (“Es de suponer que los mentores de aquellas personas eran… sonaron varios nombres… Prefiero no hablar. Soy víctima de mi tiempo y tengo miedo. Un miedo controlado, pero que a veces supera la media de mi resistencia. No soy un héroe”), autores materiales de la matanza, como Fernando Lerdo de Tejada, sobrino de una secretaria de Blas Piñar (fundador de Fuerza Nueva), que huyó antes de iniciarse el juicio aprovechando un permiso, sigue en paradero desconocido y nunca se enfrentó a la justicia.
Te animamos a que asistas y que juntos nos planteemos estas y otras preguntas: ¿Recuerdas los sucesos de finales de enero? ¿Cómo los viviste? ¿Consideras que la “matanza de Atocha” precipitó la legalización del PCE? ¿Piensas que existió en aquella época una “estrategia de la tensión” en España? Si así lo consideras, ¿quién opinas que estaba detrás de ella y a quién benefició? En tu opinión, ¿Hace Bardem un juicio paralelo a los autores del crimen? ¿Es posible identificar a los personajes de la película con protagonistas políticos de la época? ¿Crees que existe un “cine político” con características propias o coincides con la visión del propio Barden de que todo cine es político?
que miedoooooooooooo